12 de mayo de 2025
No todas las dudas tienen que ver con el presupuesto. Muchas aparecen cuando ya se tomó la decisión de avanzar y lo que falta es ordenar las expectativas.
En la primera reunión, casi siempre surge la misma inquietud: ¿hasta dónde llega el trabajo del estudio y dónde empieza la obra? Es una pregunta razonable, porque en un proyecto de interiorismo las entregas digitales conviven con decisiones que después se ejecutan en el lugar. Por eso conviene separar las etapas desde el inicio: primero la propuesta conceptual con renders y planimetría, después la documentación técnica para que el arquitecto o el proveedor entienda qué se va a construir.
Otra consulta frecuente es sobre los tiempos. Un departamento de dos ambientes puede tener una propuesta completa en tres semanas, pero una casa con reformas estructurales lleva más. La diferencia no está en el modelado 3D, sino en la cantidad de idas y vueltas con la obra. Cuando el cliente entiende que el render es una herramienta de comunicación y no una foto del resultado final, la conversación se vuelve mucho más fluida.
También preguntan por los materiales. No tanto por marcas, sino por cómo se comportan: si la madera va a soportar la humedad de un baño, si la piedra natural necesita sellado, si un textil artesanal resiste el uso diario. Son dudas legítimas y responden mejor con ejemplos de proyectos anteriores que con catálogos genéricos. Mostramos muestras físicas cuando es posible y, si no, fotos de obra terminada con el detalle de cada material.
La última pregunta suele ser la más práctica: ¿qué necesitamos de nuestra parte? La respuesta corta es que hace falta tener claras las necesidades de uso del espacio y un rango de inversión realista. Con eso alcanza para arrancar. El resto lo resolvemos nosotros, desde la paleta cromática hasta la disposición del mobiliario, y después lo ponemos en negro sobre blanco para que todos hablen el mismo idioma.
Si estás por arrancar un proyecto y no sabés por dónde empezar, escribinos con tu consulta. También podés leer qué conviene preparar antes de la primera reunión.